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Terapia de presión negativa (TPN): qué es, cómo funciona y cuándo está indicada
La terapia de presión negativa (TPN) es, junto con la cura en ambiente húmedo, uno de los avances más significativos en el tratamiento de heridas crónicas y complejas de los últimos 30 años. Lo que en su origen requería equipos hospitalarios voluminosos y costosos, hoy puede aplicarse en domicilio, residencias y clínicas ambulatorias gracias a sistemas compactos de un solo uso como PICO 7 y PICO 14 de Smith+Nephew. Este artículo explica qué es, cómo funciona y cuándo está indicada, con el rigor clínico que merece el tema y el lenguaje que hace falta para que lo entienda cualquier persona.
Equipo clínico Parafarmic · Abril 2025 · Lectura: 14 min · Revisado por especialistas en heridas crónicas y TPN
Índice de contenidos
- Qué es la terapia de presión negativa: origen e historia
- Cómo funciona: los cinco mecanismos de acción de la TPN
- La física detrás de la presión negativa: por qué -80 mmHg y no más
- Indicaciones clínicas: qué heridas se benefician de la TPN
- Contraindicaciones absolutas y relativas
- Tipos de sistemas TPN: convencional vs sistemas de un solo uso
- PICO 7 y PICO 14: TPN sin depósito para domicilio y ambulatorio
- Evidencia científica: qué dicen los estudios sobre TPN
- Protocolo de aplicación paso a paso
- Preguntas frecuentes
- Sistemas PICO disponibles en Parafarmic
1. Qué es la terapia de presión negativa: origen e historia
La terapia de presión negativa para heridas — conocida en inglés como Negative Pressure Wound Therapy (NPWT) — es una modalidad terapéutica que consiste en aplicar una presión subatmosférica controlada sobre el lecho de una herida mediante un apósito sellado herméticamente conectado a una bomba de aspiración.
El principio físico es simple: si rodeas una herida con un apósito impermeable y extraes el aire de ese espacio cerrado, creas un entorno de presión negativa — es decir, una presión inferior a la atmosférica — que ejerce efectos mecánicos y biológicos sobre el tejido de la herida.
Aunque el concepto de aplicar presión negativa sobre tejidos dañados tiene precedentes históricos en la medicina tradicional (las ventosas chinas son un ejemplo primitivo del mismo principio), la TPN moderna fue desarrollada y descrita de forma sistemática por los cirujanos Louis Argenta y Michael Morykwas en la Universidad Wake Forest (EE.UU.) a finales de los años 80, publicándose los primeros estudios clínicos formales en 1997. Desde entonces, la evidencia clínica ha crecido de forma exponencial y la TPN se ha convertido en un estándar en el tratamiento de heridas complejas en todo el mundo.
Dato de contexto
La TPN es hoy una de las tecnologías de tratamiento de heridas más utilizadas en hospitales de todo el mundo. Decenas de miles de pacientes la reciben cada año en España, principalmente en el contexto de heridas quirúrgicas complejas, dehiscencias, úlceras de pie diabético y heridas traumáticas.
2. Cómo funciona: los cinco mecanismos de acción de la TPN
La eficacia clínica de la TPN no se debe a un único efecto, sino a la acción simultánea de cinco mecanismos biológicos y mecánicos que se potencian entre sí:
Eliminación activa del exudado
La presión negativa extrae continuamente el exudado del lecho de la herida. Esto es crítico porque el exudado en exceso contiene metaloproteinasas de la matriz (MMP) — enzimas que en concentraciones elevadas destruyen el colágeno y el tejido de granulación recién formado, impidiendo la cicatrización. Al mantener el exudado bajo control, la TPN crea un entorno bioquímico favorable para la reparación tisular.
En términos simples: es como vaciar continuamente el agua estancada de un sótano inundado. Mientras el agua sigue allí, nada puede secarse. Al eliminarla, el proceso de reparación puede comenzar.
Reducción del edema perilesional
La presión negativa no solo extrae el exudado de la herida, sino también el líquido intersticial acumulado en el tejido blando que rodea la herida. El edema es uno de los principales obstáculos para la cicatrización porque comprime los capilares, reduce la oxigenación tisular y dificulta la llegada de células inmunitarias y factores de crecimiento a la zona. Al reducir el edema, la TPN mejora directamente la microcirculación local.
Es como desinflar un globo demasiado lleno: al reducir la presión interna, la sangre puede circular mejor por los vasos que el globo estaba aplastando.
Estimulación mecánica de la proliferación celular
La presión negativa ejerce una tensión mecánica sobre las células del lecho de la herida — principalmente fibroblastos y células endoteliales. Esta deformación mecánica celular activa rutas de señalización intracelular (mecanotransducción) que aumentan la proliferación celular, la síntesis de colágeno y la formación de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis). Es el mismo principio por el que el ejercicio físico estimula el crecimiento muscular: la tensión mecánica controlada activa la reparación tisular.
Las células de la herida "notan" la presión negativa y responden activándose. La tensión mecánica es una señal biológica tan potente como cualquier fármaco.
Mantenimiento del ambiente húmedo controlado
El apósito sellado de la TPN mantiene la herida en un entorno húmedo constante, que desde los estudios de George Winter (1962) sabemos que acelera la cicatrización respecto a las heridas expuestas al aire. La humedad controlada facilita la migración celular, previene la formación de costras necróticas y permite que las enzimas proteolíticas propias del organismo trabajen de forma óptima en la fase de limpieza de la herida.
Contracción de la herida y aproximación de bordes
La presión negativa ejerce una fuerza de tracción uniforme hacia el centro de la herida, aproximando físicamente los bordes y reduciendo el área de la lesión. Esto es especialmente valioso en heridas grandes donde la cicatrización por segunda intención (sin cierre quirúrgico) sería muy lenta. Los estudios muestran que la TPN puede reducir el volumen de la herida un 60-70% en las primeras semanas de tratamiento.
Imagina apretar los bordes de una herida con las manos desde fuera, pero de forma uniforme, suave y continua durante 24 horas. La TPN hace eso sin que nadie tenga que estar presente.
3. La física detrás de la presión negativa: por qué -80 mmHg y no más
Una pregunta frecuente es por qué los sistemas PICO trabajan a -80 mmHg y no a presiones mayores. La respuesta es fundamentalmente fisiológica.
La presión capilar normal en el tejido humano está entre 20 y 30 mmHg. La presión de perfusión tisular —la diferencia de presión que hace que la sangre fluya hacia los tejidos— oscila entre 30 y 40 mmHg. Si la presión negativa aplicada supera estos valores de forma excesiva, se produce el efecto contrario al buscado: los capilares del lecho de la herida colapsan, la perfusión local cae y el tejido se isquemia.
Rangos de presión negativa y sus efectos
0 a -40 mmHg
Presión insuficiente. No genera los efectos mecánicos necesarios. Sistemas como VACUTEX trabajan en este rango como alternativa pasiva.
-80 a -125 mmHg
Rango terapéutico óptimo. Genera los cinco mecanismos de acción sin comprometer la perfusión capilar. PICO 7 y PICO 14 trabajan a -80 mmHg. Los sistemas convencionales permiten ajustar hasta -125 mmHg según la herida.
> -125 mmHg
Presión excesiva. Riesgo de colapso capilar, isquemia local y daño en el tejido de granulación. Solo en protocolos muy específicos y siempre bajo estrecha supervisión.
Los -80 mmHg de los sistemas PICO no son un valor arbitrario: son el resultado de años de investigación clínica buscando el punto óptimo donde la presión genera los máximos beneficios sin dañar la microcirculación del tejido que queremos recuperar.
4. Indicaciones clínicas: qué heridas se benefician de la TPN
La TPN no es una solución universal para todas las heridas, pero tiene un campo de aplicación muy amplio en heridas complejas. Estas son sus indicaciones principales:
● Heridas quirúrgicas de alto riesgo — incisiones cerradas Indicación con mayor crecimiento
La TPN profiláctica sobre incisiones cerradas en pacientes de alto riesgo (obesos, diabéticos, cirugías de cadera o rodilla, cirugías cardiacas) reduce significativamente el riesgo de dehiscencia, seroma e infección de la herida quirúrgica. Es la indicación de mayor crecimiento en los últimos años y la que mejor se adapta a sistemas como PICO 7 y PICO 14.
● Dehiscencias de herida quirúrgica Alta evidencia
Cuando una herida quirúrgica se abre de forma parcial o completa, la TPN facilita la limpieza del lecho, la contracción de los bordes y la granulación del tejido, preparando la herida para un cierre secundario o permitiendo la cicatrización por segunda intención.
● Úlcera de pie diabético Alta evidencia
La TPN es uno de los tratamientos adyuvantes con mayor evidencia en úlceras de pie diabético no isquémicas. Reduce el tiempo de cicatrización, la tasa de amputación y la necesidad de injertos cutáneos en heridas complejas. Debe combinarse siempre con el control glucémico y la descarga del pie.
● Heridas traumáticas y pérdidas de sustancia Evidencia moderada-alta
Heridas traumáticas extensas, fracturas abiertas, quemaduras desbridadas quirúrgicamente y heridas por arrancamiento donde la TPN actúa como puente entre el desbridamiento y el cierre definitivo (injerto, colgajo o cierre primario diferido).
● Úlceras por presión (UPP) estadios III y IV Evidencia moderada
UPP profundas con tejido desvitalizado abundante y exudado importante donde otras terapias no han logrado avance. La TPN facilita el desbridamiento autolítico y acelera la granulación, aunque siempre debe combinarse con la eliminación de la causa (presión) mediante SEMP y cambios posturales.
● Preparación del lecho para injertos cutáneos Alta evidencia
La TPN se utiliza tanto para preparar el lecho receptor (maximizando el tejido de granulación) como sobre el injerto ya colocado, mejorando significativamente la tasa de integración del injerto al mantener el contacto íntimo entre el injerto y el lecho y eliminar el seroma subyacente.
● Mediastinitis post-esternotomía y heridas abdominales abiertas Uso especializado hospitalario
Indicaciones de alta complejidad en entornos hospitalarios especializados. La TPN ha revolucionado el manejo de la mediastinitis post-cirugía cardiaca y el abdomen abierto en pacientes críticos.
5. Contraindicaciones absolutas y relativas
La TPN es segura cuando se aplica correctamente, pero tiene contraindicaciones importantes que el profesional responsable debe conocer:
Contraindicaciones absolutas — nunca usar TPN
Contraindicaciones relativas — usar con precaución y bajo valoración clínica
6. Tipos de sistemas TPN: convencional vs sistemas de un solo uso
Durante años, la TPN solo estuvo disponible a través de dispositivos eléctricos reutilizables con un depósito (canister) para recoger el exudado. Estos equipos siguen siendo el estándar en entornos hospitalarios para heridas de alto exudado o muy complejas. Sin embargo, sus limitaciones — coste, tamaño, ruido, necesidad de mantenimiento y dificultad para el uso domiciliario — impulsaron el desarrollo de una segunda generación de sistemas.
Característica
TPN convencional
TPN sin depósito (PICO)
Dispositivo
Eléctrico reutilizable con canister
Bomba de un solo uso, sin depósito
Gestión del exudado
Depósito externo (canister)
Absorción + evaporación en el apósito
Presión negativa
Configurable (80–200 mmHg)
Fija: -80 mmHg
Entorno de uso
Hospitalario principalmente
Domicilio, ambulatorio, residencias
Tamaño y peso
Grande y pesado (500g–2kg)
Ultracompacto (~180g con pilas)
Ruido
Audible (motor eléctrico)
Silencioso (bomba mecánica)
Coste
Alto (dispositivo + consumibles + mantenimiento)
Menor coste total en heridas ambulatorias
Duración por kit
Continua (mientras se conecte)
7 días (PICO 7) o 14 días (PICO 14)
7. PICO 7 y PICO 14: TPN sin depósito para domicilio y ambulatorio
Los sistemas PICO 7 y PICO 14 de Smith+Nephew representan la evolución más avanzada de la TPN sin depósito. Son los sistemas de terapia de presión negativa de un solo uso más utilizados en España y en el mundo, y los distribuye Parafarmic con envío en 24 horas.
Cómo funciona el apósito PICO: la tecnología AIRLOCK
El elemento diferencial de los sistemas PICO es su apósito de cuatro capas con tecnología AIRLOCK, que resuelve el problema histórico de los sistemas sin depósito: ¿cómo gestionar el exudado sin un recipiente externo?
Capa AIRLOCK (contacto con la herida): red de fibras de poliéster entrelazadas con adhesivo acrílico que mantiene los canales abiertos, asegurando la distribución uniforme de la presión negativa por todo el lecho de la herida incluso cuando el apósito se comprime. Es la capa que transmite la presión y extrae el exudado.
Capa absorbente (núcleo): cristales de poliacrilato en fibras de carboximetilcelulosa (CMC). Absorbe y bloquea el exudado, manteniéndolo alejado del lecho de la herida y del área perilesional. Evita la maceración de los bordes.
Capa de transmisión de vapor (CTVH): film de poliuretano con alta capacidad de transmisión de vapor de humedad. Permite que el 80% del exudado absorbido se evapore en 72 horas hacia el exterior, manteniendo el núcleo activo durante más tiempo sin necesidad de depósito.
Capa exterior impermeable: poliuretano impermeable al agua y a las bacterias que sella el sistema y protege la herida del entorno exterior. Permite que el paciente se duche sin retirar el apósito.
PICO 7 vs PICO 14: cuándo usar cada uno
PICO 7 — kit para 7 días
Bomba
Un solo uso, 7 días (8 días vida útil)
Alimentación
2 pilas de litio AA (incluidas)
Apósitos incluidos
1 o 2 según presentación
Presión
-80 mmHg nominal
Conector
Soft Port (30 cm) o tubo 1 m
Indicado para
Heridas posquirúrgicas, domicilio, ambulatorio
PICO 14 — kit para 14 días
Bomba
Un solo uso, 14 días de duración
Alimentación
2+2 pilas de litio AA (kit incluye 4)
Apósitos incluidos
2 apósitos estériles
Capacidad exudado
Hasta 300 ml en 7 días con 2 apósitos
Conector
Soft Port + tubo drenaje adicional incluido
Indicado para
Heridas de mayor complejidad o tratamientos prolongados sin visita clínica frecuente
Ventaja clave de PICO: compatible con aviones y escáneres
Los sistemas PICO incluyen un perfil de seguridad aprobado para su uso en transporte aéreo y en zonas de escáner médico (TAC, RM). El paciente puede volar con el sistema puesto, lo que marca una diferencia significativa en calidad de vida respecto a los sistemas convencionales.
8. Evidencia científica: qué dicen los estudios sobre TPN
La TPN es una de las tecnologías de heridas con mayor producción científica. Estas son las conclusiones más relevantes de la evidencia disponible:
Revisión Cochrane — TPN en heridas crónicas
Las revisiones sistemáticas Cochrane sobre TPN en úlceras de pie diabético y heridas crónicas muestran que la TPN reduce el tiempo de cicatrización y la tasa de amputación comparada con la cura convencional, aunque señalan la necesidad de estudios de mayor calidad metodológica.
Estudio PICO 1 (Armstrong et al.) — úlcera de pie diabético
Ensayo clínico multicéntrico que demostró que la TPN con sistemas sin depósito logró mayor tasa de cierre completo de la herida en menos tiempo que la cura estándar en úlceras de pie diabético post-amputación.
TPN profiláctica en incisiones cerradas de alto riesgo
Múltiples ensayos clínicos y metaanálisis demuestran que la TPN sobre incisiones cerradas en cirugía de cadera, rodilla, cardiovascular y cesárea en pacientes obesas reduce significativamente la tasa de complicaciones de la herida quirúrgica (dehiscencia, seroma, infección superficial).
Guías internacionales — WUWHS, EPUAP, SIGN
La World Union of Wound Healing Societies (WUWHS), la European Pressure Ulcer Advisory Panel (EPUAP) y la Scottish Intercollegiate Guidelines Network (SIGN) incluyen la TPN en sus guías de práctica clínica como una opción terapéutica con nivel de evidencia B o superior en heridas de pie diabético, heridas quirúrgicas complejas y preparación del lecho de la herida.
9. Protocolo de aplicación paso a paso
La correcta aplicación del sistema PICO es determinante para su eficacia. La aplicación debe realizarla un profesional sanitario cualificado:
Preparación del lecho: desbridar el tejido necrótico antes de aplicar el apósito. La TPN no sustituye al desbridamiento — lo complementa. Limpiar con solución salina. El lecho debe estar vivo (granulación o fibrina) para que la TPN sea efectiva.
Selección del tamaño de apósito: el apósito debe cubrir toda la herida más 2-3 cm de piel perilesional íntegra para garantizar el sellado. Los apósitos PICO están disponibles en varios tamaños: 10x10, 10x20, 10x30, 15x15, 15x20, 15x30, 20x20 y 25x25 cm.
Aplicación del apósito: retirar el protector adhesivo y aplicar el apósito sobre el lecho de la herida, asegurando el sellado en todos los bordes. El sellado hermético es esencial — cualquier fuga impide que se genere la presión negativa. Anotar la fecha de inicio en el espacio marcado en el apósito.
Conexión de la bomba: conectar el Soft Port del apósito a la bomba PICO mediante el cierre de tornillo de PVC. La bomba se activa automáticamente al conectarse. Verificar que el indicador de la bomba muestra funcionamiento correcto.
Verificación del sellado: tras la conexión, el apósito debe "colapsar" ligeramente sobre la herida a medida que se extrae el aire. Si no se produce este efecto, revisar el sellado en los bordes. El indicador de cambio de apósito en la bomba señala cuándo el apósito ha alcanzado su capacidad máxima.
Seguimiento y cambio: el cambio del apósito se realiza según lo indique el profesional responsable o cuando el indicador de la bomba señale saturación. En heridas de bajo exudado, el apósito puede permanecer hasta 7 días. En heridas de exudado moderado, hasta 4 días. La bomba se desecha con el apósito (sistema de un solo uso).
La aplicación de TPN con sistemas PICO debe ser siempre indicada y supervisada por un profesional sanitario cualificado. El sistema es de uso en el entorno del paciente entre visitas clínicas, no un dispositivo de automedicación.
10. Preguntas frecuentes
¿Duele la terapia de presión negativa?
En general la TPN no es dolorosa durante el tratamiento. Los sistemas modernos como PICO trabajan a presiones bajas (-80 mmHg) y los apósitos están diseñados para no adherirse al tejido de granulación. Algunos pacientes refieren una sensación de presión o tracción suave al inicio. El cambio de apósito puede ser incómodo si hay tejido de granulación en el lecho — humedecer el apósito antes de retirarlo puede reducir la molestia.
¿Puede el paciente ducharse con el sistema PICO puesto?
Sí. La capa exterior del apósito PICO es impermeable al agua. El paciente puede ducharse normalmente con el sistema puesto. Evitar la inmersión prolongada (baño, piscina). La bomba no debe mojarse — puede desconectarse durante el baño y reconectarse inmediatamente después.
¿Cuánto tiempo dura un tratamiento completo con TPN?
Depende del tipo de herida y de la respuesta clínica. En heridas quirúrgicas cerradas de alto riesgo, un único kit PICO 7 puede ser suficiente. En heridas crónicas complejas, el tratamiento puede requerir varias semanas de TPN continua. El profesional responsable define la duración del tratamiento en función de la evolución de la herida.
¿Qué pasa si la bomba PICO deja de funcionar antes de los 7 días?
La bomba tiene una vida útil de hasta 8 días para garantizar los 7 días de tratamiento. Si deja de funcionar antes, contactar con el profesional sanitario responsable para valorar si es necesario sustituir el kit o si la herida permite continuar con otro tipo de apósito hasta la siguiente visita. La herida no sufrirá daño inmediato si la TPN se interrumpe brevemente.
¿PICO 7 o PICO 14: cuál elijo?
La elección la hace siempre el profesional responsable. Como criterio general: PICO 7 es adecuado para heridas posquirúrgicas de bajo o moderado exudado donde se prevé una evolución favorable en la primera semana. PICO 14 está indicado cuando se necesita mayor autonomía entre visitas clínicas, la herida tiene un exudado más sostenido o el paciente tiene dificultad para acceder a visitas frecuentes (movilidad reducida, áreas rurales, etc.).
¿Está financiado por la Seguridad Social en España?
La financiación depende de la comunidad autónoma, el entorno asistencial (hospitalario vs domiciliario) y el tipo de prescripción. En el entorno hospitalario suele estar cubierto. En el domicilio puede requerir tramitación específica. Consulte con su médico o enfermera de referencia. Parafarmic suministra los sistemas PICO a hospitales, clínicas, residencias y particulares con factura y envío en 24 h.
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